¿Sirve copiar rutinas de internet?
- cristobal.astorquiza

- 11 sept 2020
- 3 min de lectura
Actualizado: 14 sept 2020

Muchas veces en redes sociales podemos ver a diferentes influencers publicando sus propias rutinas de entrenamiento con la intención de que los seguidores las realicen, lo cual está bien desde el punto de vista de mantener activa a la gente y promover la actividad física. Pero puede traer consigo algunos riesgos que a simple vista no conocemos.
Un entrenador capacitado basará su conocimiento en evidencia científica. En cambio las personas que publican sus rutinas en redes sociales obtienen su conocimiento a partir del ensayo/error. Pero ¿es adecuada para los seguidores? ¿Considera las capacidades y el nivel de éstos? ¿Existe una etapa de aprendizaje de los ejercicios? En la gran mayoría de los casos no, lo cual puede implicar un alto riesgo.
En primer al imitar una rutina no existe ningún tipo de evaluación en la cual el entrenador pueda obtener información acerca de las capacidades del deportista para así planificar un periodo de entrenamiento adecuado. Esto supone un riesgo de lesión ya que es entrenar a ciegas. No existe claridad sobre si el cuerpo es capaz o no de tolerar el entrenamiento al que será sometido.
En segundo lugar, una buena planificación debiese considerar un periodo inicial de aprendizaje técnico, durante la cual se enseña la correcta ejecución de los ejercicios que serán incluidos en la rutina y se prepara al cuerpo para tolerar de mejor manera la carga a la que será sometido. Esto lo vemos en deportistas profesionales incluso, durante un periodo llamado "pretemporada". Al copiar una rutina de internet, rara vez se realiza esto.
En tercer lugar, el respetar tiempos de descanso adecuados es de suma importancia. Cada persona tiene tiempos de recuperación diferentes, los cuales, dependiendo del objetivo de cada persona al entrenar son diferentes. Un sujeto publicando su rutina, la cual lleva realizando durante 1 mes, está acostumbrado a ella por lo que va a necesitar tiempos de descanso menores antes de pasar a una siguiente serie o ejercicio, lo cual no es igual en las personas que le intentan seguir el ritmo.
En este caso debemos ver la actividad física como un medicamento. Un doctor va a atender a un paciente, consultar sus síntomas, realizar los exámenes clínicos necesarios y posteriormente prescribir la medicación óptima para el tratamiento de la enfermedad. Con el entrenamiento ocurre lo mismo, un entrenador consulta los objetivos del deportista, realiza una evaluación y según los resultados de ésta va a "prescribir" la rutina de ejercicios más adecuada considerando el nivel actual del deportista y sus objetivos.
Si bien existen entrenadores certificados que cuentan con el conocimiento necesario para prescribir ejercicio y que suben sus rutinas a internet. En este caso hay que tener en consideración si las sesiones que publican son adecuadas para que las realicen el común de las personas y si la información que publican es basada en evidencia científica o sólo en experiencias propias.
Una rutina copiada va a tener diferentes efectos en 2 sujetos con capacidades diferentes y puede llegar a ser riesgoso en algunos casos. La evaluación inicial, una etapa de aprendizaje y una adecuada planificación personalizada son factores determinantes en el éxito de una rutina.
Como una primera instancia puede servir para motivar gente sedentaria a comenzar a entrenar. Es siempre bueno que se promueva la actividad física. También hay gente lo suficientemente entrenada que conoce su cuerpo lo suficiente para saber dónde están los límites. Pero no debemos dejar de considerar que en muchos casos existe un riesgo de lesión debido a una gran cantidad de seguidores que no están preparados. Es recomendable buscar asesoría en estos casos.



Comentarios